Ayer en la tarde vi una película alemana
llamada Good Bye, Lenin!, de Wolfgang
Becker. La película cuenta la historia de un joven, Alex, cuya madre, Christiane,
días antes de la caída del Muro de Berlín, cae en estado de coma tras sufrir un
infarto. Christiane, que pertenecía al partido socialista de la Alemania del
Este y que estaba orgullosa de los ideales que dominaban la mitad del suelo germano, despierta
ocho meses después, ya con el Muro de Berlín caído y con la Alemania Oriental
invadida por la vida capitalista de la nación hermana. Alex, que quiere
evitarle a su madre la áspera sorpresa de ver el sistema socialista derrotado
y, por consiguiente, una recaída que la lleve a la muerte, recrea para ella,
bajo el techo de su apartamento, una nación socialista que no solo se mantenía
viva, sino que además derrotaba poco a poco el sistema de vida de la Alemania
Occidental.domingo, 30 de marzo de 2014
Adiós, libertad de elección!
Ayer en la tarde vi una película alemana
llamada Good Bye, Lenin!, de Wolfgang
Becker. La película cuenta la historia de un joven, Alex, cuya madre, Christiane,
días antes de la caída del Muro de Berlín, cae en estado de coma tras sufrir un
infarto. Christiane, que pertenecía al partido socialista de la Alemania del
Este y que estaba orgullosa de los ideales que dominaban la mitad del suelo germano, despierta
ocho meses después, ya con el Muro de Berlín caído y con la Alemania Oriental
invadida por la vida capitalista de la nación hermana. Alex, que quiere
evitarle a su madre la áspera sorpresa de ver el sistema socialista derrotado
y, por consiguiente, una recaída que la lleve a la muerte, recrea para ella,
bajo el techo de su apartamento, una nación socialista que no solo se mantenía
viva, sino que además derrotaba poco a poco el sistema de vida de la Alemania
Occidental.
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